La Disciplina
La definición de disciplina en su forma más simple es la
coordinación de actitudes, con las cuales se instruye para desarrollar
habilidades, o para seguir un determinado código de conducta u "orden".
Un ejemplo es la enseñanza de una materia, ciencia o técnica,
especialmente la que se enseña en un centro (Docente - asignatura).
A menudo, el término "disciplina" puede tener una connotación
negativa. Esto se debe a que la ejecución forzosa de la orden —es decir,
la garantía de que las instrucciones se lleven a cabo— puede ser
regulada a través de una sancion . También puede significar autodisciplina, en el sentido de "hacerse discípulo de uno mismo", es decir, responder actitudinalmente y en conducta a comprensiones e ideales más altos.
La disciplina significa instruir a una persona o animal a tener un
determinado código de conducta u orden. En el campo del desarrollo del
niño, la disciplina se refiere a los métodos de formación del carácter y
de la enseñanza de auto-control y de un comportamiento aceptable,1
por ejemplo, enseñar a un niño a lavarse sus manos antes de las
comidas. Aquí, lavarse las manos antes de las comidas es un patrón
particular de comportamiento, y el niño está siendo disciplinado para
adoptar ese patrón. Para la disciplina también da lugar a la palabra
disciplinador, lo que denota una persona que impone orden.
Sin embargo, por lo general el término "disciplina" tiene una
connotación negativa. Esto se debe a la necesidad de mantener el orden -
es decir, que las instrucciones de garantizarlo se lleven a cabo. El
orden es a menudo regulado a través del castigo.2
Ser disciplinado es entonces, sujeto al contexto, ya sea una virtud
(la capacidad de seguir instrucciones en forma correcta) o un eufemismo
para el castigo (que también puede ser denominado como "procedimiento
disciplinario"). Como sustantivo concreto, la disciplina se refiere a un
instrumento de castigo, por ejemplo, en la mortificación de la carne
La disciplina escolar se refiere a la regulación de los niños y el mantenimiento del orden (reglas)
en las escuelas. Estas normas pueden, por ejemplo: definir los
estándares esperados de la ropa, la hora normal, el comportamiento
social, las tareas, pruebas y la ética de trabajo.
Analizando la naturaleza institucional del aula, podemos establecer de qué manera este espacio está regulado y qué efectos tiene sobre el alumno; así tenemos el modelo de jerarquía piramidal,
es decir, una estructura organizada por niveles que va concentrando
progresivamente el poder en la cúspide. En éste lugar la autoridad se
encarga de establecer, de regular y de fijar los lineamientos de
todo otro individuo en los diversos niveles de la pirámide
institucional. Cada nivel jerárquico ejerce su poder hacia la base de la
pirámide.
Es así como el primer ejecutor de la disciplina en la escuela es el
docente, enseguida puede ser el prefecto de sección y en su caso la
autoridad del Consejo Disciplinario Escolar. El encargado de la
disciplina escolar decide así lo que es correcto y lo que no lo es,
pero también encarna la responsabilidad social del adulto ante los
niños, que ha de velar por la adecuación de éstos a un orden social que
les es ajeno, determinando las consecuencias adecuadas a la falta cometida.
En el pasado la disciplina en las instituciones educativas se lograba a través del miedo,
es decir, el uso del castigo, que llegó a ser incluso de tipo físico.
Pero con el paso del tiempo esto se dejó atrás, y se prefirió fortalecer las conductas adecuadas que castigar las inapropiadas.
En otras palabras, es posible educar sin recurrir al castigo, gracias a
que toda persona, por naturaleza quiere aprender siempre y cuando, en
este proceso, sea tomado en cuenta su necesidad e interés.
Mucho es lo que se dice acerca de la disciplina, y es lo que
el docente, tanto en ejercicio como en formación, debe profundizar de
manera tal que pueda establecer pautas en su trabajo como educador y
crear su propio criterio. Este criterio debe tomar muy en cuenta el nivel escolar del alumno que es diferente en cada país.
En México, la Ley General de Educación establece tres tipos de educación: básica, media superior y superior.
La educación básica está integrada por tres niveles de acuerdo a la edad de ingreso y egreso de los niños:
- preescolar (de 3 a 6 años)
- primaria (de 6 a 12 años)
- secundaria (de 12 a 15 años)
Es en estos niveles principalmente en donde se desarrollan en las personas las competencias básicas y el pensamiento que los conducirá a lo largo de su vida. De ahí la importancia de establecer una disciplina escolar adecuada en esta etapa de la educación.
En México, en el año 2011, la Secretaría de Educación Pública (SEP) presentó los “Lineamientos Generales del Marco para la Convivencia Escolar en Educación Básica del Distrito Federal”, documento que a partir de entonces sirve como referencia para establecer
las conductas esperadas en los alumnos, determinar las faltas y las
sanciones que se aplicarán en cada nivel educativo, así como procurar un
ambiente de seguridad y orden para la comunidad escolar. Este documento se pretende extender para toda la República Mexicana, así como lo han hecho en otros países.
Habitualmente se produce un desplazamiento muy significativo, ya que la disciplina escolar
aparece como tarea primaria, cuando en realidad ésta ha de ser el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Cada vez más la tarea de disciplinar
capta mayor energía, tiempo y dedicación, postergando la misión de la
institución hasta tanto no se logre un clima disciplinado, aumentando
considerablemente la frustración de los participantes, tanto alumnos
como maestros. El sistema termina en un extremo ocasionando deserción,
reprobación o violencia.
Frecuentemente el 'sistema disciplinario' tiene deficiencias, y lejos de afrontarlas, determina que los actos de indisciplina se deben a factores individuales y de la constitución psíquica y social de los alumnos.
Sin un orden escolar el aprendizaje es prácticamente imposible: no
hay atención sostenida ni concentración en las temáticas y tareas que
han de abordarse. Más allá, la indisciplina produce un cierto efecto que
distrae tanto a los alumnos como al maestro. Por tanto, la
disciplina ha de ser exitosa en el sentido de que debe operar como
elemento de contención que abre la posibilidad del pensamiento.
.
Este instrumento también se puede aplicar a uno mismo, por ejemplo, en
penitencia por no ser lo suficientemente disciplinados.
Una disciplina académica se refiere a un cuerpo de conocimiento que
se está dando a - o ha recibido - un discípulo. Entonces, el término
puede denotar una "esfera de los conocimientos" en la cual la persona
decidió especializarse. En un instituto de enseñanza superior, el
término disciplina es a menudo sinónimo de facultad.

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